Regresar al Inicio

Más allá del precio, el valor emocional 

Staff e-Vector
13 vistas
Staff e-Vector
13 vistas
¿Alguna vez te has preguntado por qué pagamos más por ciertos productos? No siempre se trata del precio, sino del valor emocional que les damos. Aquí te lo explicamos. 

¿Alguna vez te has preguntado por qué pagamos más por ciertos productos? No siempre se trata del precio, sino del valor emocional que les damos. Aquí te lo explicamos. 

¿Cuántas veces has entrado a una tienda y has visto productos caros que te han hecho pensar que realmente «valen la pena» por su alto precio?

Y eso, aún cuando viste los mismos productos muchísimo más baratos en otra tienda… pero al no ser marca reconocida, pones en duda su valor. 

La realidad es que las cosas no siempre valen lo que cuestan. De hecho, muchas veces valen lo que creemos que valen, el valor emocional que le damos nosotros mismos. 

Valor percibido vs valor emocional 

Imagina que compras un anillo de joyería de lujo. El valor percibido se basa en la calidad de los materiales, como el oro y el diseño que lo hace único (y por esta razón el precio te hace sentido). 

Bueno, el valor emocional va más allá de la calidad material; ya que ese anillo podría tener un gran significado personal, como ser un regalo de compromiso o un símbolo de algún momento especial en tu vida. 

Aunque el valor percibido se refiere a sus características tangibles, el valor emocional está ligado a lo que el anillo representa para ti, lo que te hace estar dispuesto a pagar más por su significado sentimental.

Lee también: ¿Cómo tener más dinero para tu futuro?

El poder de las marcas 

Las grandes marcas son expertas en jugar con el valor emocional que le damos a las cosas. Saben exactamente cómo conectar con lo que deseamos y sentimos, y eso influye muchísimo en cuánto estamos dispuestos a pagar.

Un ejemplo que todos conocemos es Apple. No es que el iPhone sea el mejor teléfono del mundo, pero lo que realmente hace que la gente pague tanto por él es lo que representa: no solo es un teléfono, es un símbolo de estatus.

Te puede interesar leer: ¿Cuánto dinero necesitas para ser feliz? 

Y si ya lo sabemos, entonces… ¿Por qué pagamos más por lo mismo? La respuesta está en cómo nos sentimos con lo que compramos. Porque cuando pagamos más por algo, no solo estamos pagando por la calidad del producto, sino por lo que representa para nosotros.

Al final del día, lo que realmente nos importa no es tanto el costo de fabricación del producto, sino cuánto estamos dispuestos a pagar por ello.

La próxima vez que vayas a comprar algo, pregúntate: ¿Cuánto vale realmente para ti? ¿Es solo el precio o hay algo más detrás de esa compra que te hace sentir bien?

Compartir
Más artículos en Educación Financiera
  • 2

Suscríbete a nuestro newsletter y recibe el mejor contenido financiero