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Los bancos centrales ponen en riesgo su credibilidad ante una inflación rampante

Staff e-Vector
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Las teorías económicas tradicionales están bajo fuego. El aumento de precios parece inmune al alza de tasas de interés y los mercados operan en contra de lo que esperan las autoridades monetarias. Lee aquí el análisis de uno de nuestros especialistas acerca de la situación 👇.

El principal arma que tienen los países para combatir una alta tasa de inflación es el aumento de las tasas de interés. Los bancos centrales tienen el trabajo de monitorear la economía y tomar decisiones difíciles. Entre más grande sea la tasa de interés, la economía se desacelera, las actividades caen y, por lo tanto, también los precios. Esta espada de doble filo puede convertir a las autoridades monetarias en los villanos del cuento, por lo que siempre ha sido importante que sean independientes al poder político.

Toda esta teoría está siendo puesta a prueba. En lo que va del año, la Reserva Federal, el Banxico y la mayoría de los bancos centrales han aumentado de manera significativa sus tasas de interés con la intención de frenar la inflación. El daño colateral asumido era que frenarían la recuperación económica pospandemia, algo que empezó a hacerse realidad tras un par de trimestres consecutivos de contracción. Sin embargo, la inflación sigue subiendo y, paradójicamente, el resto de los indicadores, como la tasa de desempleo, se han mantenido en niveles saludables.

“Es como si el consumo y el mercado laboral estuvieran reaccionando de manera contraria a la racionalidad económica. Los bancos centrales están perdiendo credibilidad y saben que para ellos no existe dilema. No van a perder este activo valioso por no subir más la tasa de interés. Lo harán hasta donde sea necesario”, advierte Rodolfo Navarrete para Vector Análisis.

Si bien se han estado registrando algunos indicios de que la tasa de interés va para abajo, el especialista advierte que esto se debe a fenómenos en la oferta y no a los cambios de política monetaria. Por ejemplo, el precio de la gasolina en el mundo se ha comenzado a estabilizar tras la crisis generada por la guerra en Ucrania y las cadenas de suministro están volviendo a su nivel prepandemia. 

En el caso de que la inflación continúe al alza a pesar del aumento de tasas, los bancos centrales tendrán todavía más problemas. En ese escenario las medidas serían más drásticas con costos más elevados como sucedió en los setentas y ochentas.

“Es probable que hayamos entrado a una nueva etapa de la política monetaria en todo el mundo, una etapa de mayor endurecimiento monetario con las consiguientes consecuencias negativas sobre los niveles de crecimiento económico. El peligro, ahora, es la posibilidad de que la inflación haya generado un cambio estructural y pueda mantenerse elevada por mucho tiempo”, destaca Navarrete.

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